Mural de Georgina Ciotti - Costanera Sur

Cuenta la leyenda que esta flor es el alma de la Reina India Anahí, que habitaba en las orillas del Río Paraná. Anahí tenía una dulce voz, quizás la más bella oída jamás en aquellos parajes y amaba la libertad como los pájaros del bosque. Un día fue tomada prisionera, pero valiente y decidida, dio muerte al centinela que la vigilaba.
En ese mismo momento, quedó sellado su destino para siempre: condenada a morir en la hoguera, la noche siguiente, su cuerpo fue atado a un árbol de la selva, bajo y de anchas hojas. Lentamente, Anahí fue envuelta por las llamas. Los que asistían al suplicio, comprobaron con asombro que el cuerpo de la reina india tomaba una extraña forma, y poco a poco se convertía en un árbol esbelto, coronado de flores rojas. Al amanecer, en un claro del bosque, resplandecía el ceibo en flor.

La artista toma como protagonista la flor del ceibo (flor nacional) y su leyenda que data de la época de la colonización. Elige esta flor como símbolo de libertad, feminidad y persistencia al florecer. El rojo, las formas y las ramificaciones se relacionan con la sangre, lo uterino, la mujer.
La simetría nuevamente presente, evoca el equilibrio de nuestro ecosistema. Y la leyenda, trae como intensión la persistencia y el florecer de la naturaleza frente a la urbanización. Mensajes que acompañan la razón de ser de una reserva ecológica.